miércoles, 22 de octubre de 2014
GRACIELA BELLO (ARGENTINA). A CONTINUACION TRES DE SUS PINTURAS.
DIVERSIONES NOCTURNAS.
"Diversiones nocturnas".
Técnica mixta sobre tela.
80 x 60 cm.
2003
CRONOMETRISTA.
"Cronometrista".
Técnica mixta sobre tela.
70 x 60 cm
2003
TRAVESURAS DE COMODINES
"Travesuras de comodines".
Acrílico sobre tela.
70 x 50 cm
2005
miércoles, 15 de octubre de 2014
sábado, 13 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
jueves, 28 de agosto de 2014
RODRIGO VERDUGO (CHILE). 3 POEMAS DE SU POEMARIO; VENTANAS QUEBRADAS.
VICTOR JARA CAMINANDO EN EL HUMO
Fumas
a la orilla del mar, te gusta que el humo se pierda en el horizonte
No sabes como has llegado aquí
Solo sabes de un ensimismamiento de labio en las amplitudes de la sangre
Toda esa desfundación que callan las espumas.
Humo, solo eso le darás a quienes vuelven desfondados,
Y hasta un camino podrías mostrarles en el humo
Un camino más como tantos otros, no sabes como has llegado aquí
Ellos tampoco lo sabrán si empiezan a caminar hasta que el alba los entuba
Porque caen dos veces al mismo tiempo como un beso para volver más arcana la arena.
Los
caballos se paran ante la hemorragia coral de las nubesNo sabes como has llegado aquí
Solo sabes de un ensimismamiento de labio en las amplitudes de la sangre
Toda esa desfundación que callan las espumas.
Humo, solo eso le darás a quienes vuelven desfondados,
Y hasta un camino podrías mostrarles en el humo
Un camino más como tantos otros, no sabes como has llegado aquí
Ellos tampoco lo sabrán si empiezan a caminar hasta que el alba los entuba
Porque caen dos veces al mismo tiempo como un beso para volver más arcana la arena.
Eso es una señal para que nunca dejes un cigarro sin terminar
Nunca dejes de llamar el humo en su vientre
El humo que aunque se atrape, no deja de perderse en el horizonte
Ella te espera cuando las bestias vuelven lenta la tarde
Tu acaricias ese cuerpo aun joven, sabiendo que solo la carne vieja y amortajada
Puede hablar con las palomas en lenguas extinguidas y darle la paz a los espirales
Vas a cantar para ella, cuando entre a la casa de las agujas y vea llover afuera
Vas a cantar para ella, y cuando lo haces te pierdes como el humo en el horizonte
Ella correrá para atraparte,
Los lagartos no dejan que nuestro corazón baje hasta la ciudad de piedra,
Porque allí se esconden quienes eyaculan oro para que el mar retome la copa absoluta,
Ah, del choque entre las auras contra las ascuas nació el desierto
Según las trinidades que has visto pasar rápidamente en el humo
Esto seria así: A un lado el mar y al otro la copa absoluta y al medio el oro,
Luego el humo se pierde en el horizonte y queda así:
A un lado el humo y ella al otro y al medio
Las bestias que nos traerán una estrella en sus hocicos
Esa estrella que ha caído dos veces al mismo tiempo
Vas a cantar para que así sea, oh así sea
Y ahí vienen ellos, pero es tan fuerte el sol, que no alcanzas a ver sus rostros
Solo que traen monedas en las manos, monedas que ellos mismos acuñan
Quieren subir para ver como los padres endurecen las espumas
Cada vez que mueren esas bestias que no copularon nunca
Ah cabeza del padre, recíbelos, cuando logren llegar
Aun cuando lleven métodos y terrores de sal
Tú los recibirás como si fueran aquel hollejo inquisitorio que te falta
También cantaran para ti
¿Pero que herencia podría subir desde el fondo de las aguas hasta dejarnos sin cabeza?
Ayer tu padre sostenía la cabeza de tu abuelo, estaba sentado al lado de un pino
Y la elevaba cuando el pino se cimbraba por la niebla y el viento
Cuantas fracturas cubiertas de fuego y de sal pasaban por debajo
Cenaste gavilanes sobre tierras azules, acariciaste a tanta mujer, especificando los bosques
Escuchaste algo que se partía, el mar subsumiendo la superficie dominante
Más te han escuchado cuando hablas a escondidas
La besabas y le decías: Cuando las copas se llenan el cielo se nubla,
La besabas y especificabas el bosque,
Le hacías un cinturón con la cola de aquellas bestias que jamás copularon,
Se lo ponías en la cintura y como si fueran a levantar un templo
Ambos se poseían hasta que los huesos reencuentran un poder fosforescente
Ambos se poseían hasta que el placer reencuentra sus demonios de arena
Y es tan fuerte el sol sobre la cabeza del padre
Que no alcanzamos a ver cuantas monedas debemos acuñar,
Hoy tu padre sostiene una calavera de cuarzo,
Tanto fuego y sal pasaron por encima,
Ya no esta sentado al lado de un pino,
Esta sentado al lado de una espiral,
Y con la calavera de cuarzo levantaa un templo desde adentro de las tierras azules
Camina sobre el humo,
Recuerda cuando te despertaste y el pino se cimbraba por el fuerte viento y la neblina,
Hay un ensimismamiento de labio en las amplitudes de la sangre
Si el hombre empieza a caminar hacia adentro,
Como en esos caminos que hasta se pueden mostrar en el humo,
Reencuentra ese sexo de mujer como microscopio embrujado
Reencuentra esa calavera de cuarzo,
Que ordena que moluscos y crustáceos cubran totalmente las playas
Que ayer contemplabas desde arriba, como si estuvieras en lo alto del coro
Ahora fumas a la orilla del mar
Y a nosotros los desfundados hasta un camino puedes mostrarnos en el humo que
Aunque se atrape, no deja de perderse en el horizonte.
RECUERDO A Cesar Vallejo
Alguna vez te dije:
Los días no son días
Son escamas de algo
desconocido.
En vano el ángel
negro remece la madrugada
Y caen hormigas
sobre las venas.
Nací con un
arpón atravesado en la garganta
Cuando los nelumbios
mezclaron sus llantos.
Me abandono mi padre
antes del bautismo
Antes de las
confusiones armadas de aguas
Que cambió por la
sombra de mis manos.
Guarda un clima
encarnizado para mí
Fui el obispo
anestesiado
Que cayó en los
charcos, rodeado de cangrejos.
Atrás quedare
No habrá
profundidades.
Habrá nieblas que se
adentraron
En el dolor de tu
desnudez.
Nos tapamos el rostro con un escombro viudo
pero igual vemos el mar y el cielo: los mismos delirios enraizados
tampoco sabemos que hacer durante el día
salvo tocar la flauta para que se abra la matriz blasfema
donde tú estarás desaprobando ciertas sombras, ciertas llamas
o perfumándote para que los salvajes
te
conduzcan en medio de una tempestad de imanes
mira como en ninguna casa nos reciben, como nos cierran sus puertas
le temen a tu cabellera, porque tiene el designio de esos padres laberinticos
que no tuvieron piedad de la luz e hicieron un lecho sobre aberraciones de sal.
Vas engrandecida por cenizas lujosas, por armas de hielo que te rodean en círculos
hasta que ninguno de nosotros puede entrar, salvo que tú lo quieras
salvo que le hagas la señal a la copa y el cielo enrojezca
mientras aquí nos aferramos al polvo jactancioso,
mira como en ninguna casa nos reciben, como nos cierran sus puertas
le temen a tu cabellera, porque tiene el designio de esos padres laberinticos
que no tuvieron piedad de la luz e hicieron un lecho sobre aberraciones de sal.
Vas engrandecida por cenizas lujosas, por armas de hielo que te rodean en círculos
hasta que ninguno de nosotros puede entrar, salvo que tú lo quieras
salvo que le hagas la señal a la copa y el cielo enrojezca
mientras aquí nos aferramos al polvo jactancioso,
nos
quedamos fuera de todo linaje
mientras la piel atrapa al día y una amenaza de cascara se cierne sobre el mundo.
Esos padres laberinticos te están vaciando los ojos,
mientras la piel atrapa al día y una amenaza de cascara se cierne sobre el mundo.
Esos padres laberinticos te están vaciando los ojos,
infringiendo
lo conocido del agua
quedan escombros viudos al centro de la noche
donde tú estarás viendo a los pájaros alcanzar la angustia del fuego
mientras nosotros vemos que hombres y pájaros
quedan escombros viudos al centro de la noche
donde tú estarás viendo a los pájaros alcanzar la angustia del fuego
mientras nosotros vemos que hombres y pájaros
se han quedado para siempre en ello.
Te tapas el rostro con una roca cubierta de pelos y te despides
la misma que te hace odiarnos, la misma que altera las restauraciones
le otorgas a las lámparas la locura de los cadáveres, pero se la quitas sin decir nada
y resta nada más ver como son las alas
ahora que ningún abismo le falta a la luz.
Te tapas el rostro con una roca cubierta de pelos y te despides
la misma que te hace odiarnos, la misma que altera las restauraciones
le otorgas a las lámparas la locura de los cadáveres, pero se la quitas sin decir nada
y resta nada más ver como son las alas
ahora que ningún abismo le falta a la luz.
RODRIGO VERDUGO.
sábado, 9 de agosto de 2014
viernes, 29 de noviembre de 2013
Tiempo de signos. Prefacios a los estudios Ducassianos por Franklin Rosemont.
Franklin Rosemont
Nacido en Chicago (Estados Unidos de América, 1943 - 12 de abril 2009). Surrealista desde 1962, el año en que se encuentra y conoce a Eugenio Granell y C. Tarnaud en Nueva York, se encuentra a sí mismo con Breton y sus amigos en el grupo de París, al que visitó en 1966 durante varios meses. Ese mismo año, Franklin y su esposa Penélope, formaron en Chicago un grupo organizado de surrealistas en Estados Unidos, a los que se une más tarde Lamantia y Ph. G. Kamrowsky (veteranos de la revista VVV), y los poetas y pintores, tales como P. Young Garon, J. Jablonski, J. Koslofsky, J. K. Bogartte y muchos otros. Creando extensiones en otras ciudades estadounidenses como San Francisco y dando el apoyo a otros grupos internacionales. En 1978 fundó la revista “Arsenal” que recibe la mayoría de la colaboración desde el extranjero. El grupo llegó a ser muy activao a través de su revista y publicó más de cien de los manifiestos y otras declaraciones públicas solidarias, así como exposiciones y decenas de libros (Cisne Negro Press, ediciones Charles H. Kerr, dela Universidad
de Texas, etc.) Siendo una revista muy activa en 1976, F . Rosemont organiza
ese año la sede de la Exposición Internacional Surrealista titulada Marvellous Freedom – Vigilance
of Desire que reúne a 150
participantes en representación de 31 países, un panorama sin precedentes del
surrealismo vivo. Rosemont es también un activista político, e incluso con su
grupo de amigos de Chicago, desempeñaron un papel clave en la organización de
manifestaciones contra el racismo, el antisemitismo y el neonazismo
(especialmente virulenta en la región de América). Es gracias a su acción, de
acuerdo a G. Ducornet, que el surrealismo en los EE.UU. encontró sus exigencias
morales y políticas de largo alcance, y un lugar destacado en la renovación del
pensamiento revolucionario. Colaboró
en la “Surrealist Insurrection »,
l'Archibras, Bul. Enlace Surréaliste, Phases, Infosurr, etc .... Sus
diseños, con contornos bien definidos, en tinta negra son simbólicos,
ornamentales y neo-primitivo, no exentas de humor y sentido de la provocación.
Fallece en Chicago un día 12 de Abril del 2009.
Nacido en Chicago (Estados Unidos de América, 1943 - 12 de abril 2009). Surrealista desde 1962, el año en que se encuentra y conoce a Eugenio Granell y C. Tarnaud en Nueva York, se encuentra a sí mismo con Breton y sus amigos en el grupo de París, al que visitó en 1966 durante varios meses. Ese mismo año, Franklin y su esposa Penélope, formaron en Chicago un grupo organizado de surrealistas en Estados Unidos, a los que se une más tarde Lamantia y Ph. G. Kamrowsky (veteranos de la revista VVV), y los poetas y pintores, tales como P. Young Garon, J. Jablonski, J. Koslofsky, J. K. Bogartte y muchos otros. Creando extensiones en otras ciudades estadounidenses como San Francisco y dando el apoyo a otros grupos internacionales. En 1978 fundó la revista “Arsenal” que recibe la mayoría de la colaboración desde el extranjero. El grupo llegó a ser muy activao a través de su revista y publicó más de cien de los manifiestos y otras declaraciones públicas solidarias, así como exposiciones y decenas de libros (Cisne Negro Press, ediciones Charles H. Kerr, de
Tiempo de Signos
Prefacio a los estudios Ducassianos.
La crítica de Lautréamont no es sólo profética sino
axiomática. Para vivir peligrosamente uno debe pensar peligrosamente -- si no,
uno no puede dejar de sufrir la asimilación inevitable, el porvenir patético de
detectives privados, y aventureros profesionales: tarde o temprano se rompe la
fachada, y la energía desnuda triunfa,
otra voz se silencia y el espectáculo de la civilización continúa según sus
propias ilusiones mecanizadas.
Egotismo científico, superstición religiosa, hipocresía
académica, pretensión literaria, todos los filisteos de la mente.
Es la lucha desesperada por la liberación la que une a
Lautréamont a la comunidad de París, al surrealismo, a la revolución húngara de
1956 y a las insurrecciones que resuenan en todo el mundo.
Los historiadores literarios verán a Lautréamont, con la
exageración absurda e ingenua en cuanto a sus influencias, como " un
producto de su tiempo" o alguna
otra cierta evasión, escapándoseles el punto y situándolo
cronológicamente, ideológicamente, literario y geográficamente entre los
meridianos de sus propias incomprensiones. Nos aburrirán con la cháchara ociosa
relacionando ×"Les Chants de Maldoror×" a Maturin, Young, Proudhon,
Darwin, Marx, Byron, el ocultismo, el romanticismo, la revolución proletaria, y
el pensamiento científico. Todos estos estudios son en si interesantes, pero es importante observar que el propósito
principal de estos críticos es degradar a
Lautréamont, para excluirlo, para clasificarlo como poeta menor, una curiosidad,
situarlo en las franjas de una evolución ×"esencial" y rechazarlo de
este modo prácticamente del todo. Es precisamente esta inaceptable
"inaceptabilidad" en
Lautréamont lo que me atrajo inicialmente.
Lejos de las evasiones siderales de la vida cotidiana, de los
pequeños sí o no, los imperdonables quizás, lejos de todas las
piedras en los callejones de la realidad imaginada (tan empobrecida en
comparación a la imaginación desenvuelta), en las verdaderas fronteras del
sentido humano, más allá de los tensos sedales, de la en demasía adulada
facultad de razonar: ese anzuelo sin carnada -- hay guarniciones lejanas de
libertad.
Surrealidad: antes la provincia exclusiva de poetas,
"visionarios", usuarios de drogas, lunáticos; es la ambición de los
surrealistas tomársela y hacerla
accesible a cada uno. Surrealismo no es un "místico de otra parte", separado, idealista a
partir de la vida real: aquí, ahora, está aguardando el descubrimiento.
"La revolución en la consciencia." Los portales de la percepción. El
surrealismo insiste combativo, agresivamente en liberar esta surrealidad de los
velos de la estrecha ilusión realista. Rechaza automáticamente las realidades
limitadas del arte, literatura, filosofía, religión, política, ciencia.
Surrealismo es una percepción que consiste en una dislocación
sistemática de la realidad inmediata. Todo debe ser derrocado. Todo lo que
no exalta debe ser quemado.
Cansado de las pequeñas angustias de ciempiés intelectuales,
siempre en movimiento pero nunca
consiguiendo llegar a ningún lugar, aburrido de los pseudo-vertiginosos amagos
de litterateurs con ojos de linóleo y púlpitos en sus corazones, sirenas de niebla en sus cerebros.
Hay por lo menos calles que todavía mantienen una gran promesa, aunque los planificadores
de la ciudad están formulando rápidamente
un plan de obliteración, incluso
para este último refugio de la esperanza. Si es una gran desesperación la que
pesa sobre nosotros, es en parte porque
estamos hastiados de las
pequeñas desesperaciones que se han sostenido en el trono por tan largo
tiempo y que carecen de significado alguno.
Las cubiertas de demasiados libros parecen ser poco más que cubiertas
acomodando el vacío de sus páginas, a pesar de las oraciones, las palabras, las
letras. Es necesario "filosofar con
el martillo" (Nietzsche), haber terminado con todas las hipocresías
oficiales desde la superficie hasta el cuesco. En las ruinas esclarecedoras que
remite a nuestra eminentemente elegante y justificable ira, no es demasiado
lejano en la distancia que se abre antes
nuestros ojos un bosque de maravillas. Es allí donde aprendemos, por primera
vez, y con un entusiasmo que no conoce límites, "los secretos del arte
surrealista mágico", de la guerra de guerrillas a la alquimia, de la
revelación del peyote al humor negro. El cruce de cierta calle se convirtió en
el paraíso.
Las ruedas del mar están en el corazón de nuestras
matemáticas: la imaginación, reclamando su derecho propio, nuestra poesía: el
otro lado del espejo -- ¡qué insignificante es nuestra ×"realidad×"!
(esto es, lo que todos llaman realidad). Los revolucionarios no pueden tener
miedo de sus sueños: el inconsciente es el lugar de reunión más verdadero de la
colectividad: como Freud explicó. El inconsciente que tiende a lo poético y a
lo mítico es manipulado, refrenado, y controlado por las sociedades que no son
libres: sus productos se pervierten en religiones, dogmas, leyes e
inhibiciones.
Para cada ojo que ve hay muchas cosas a ver, sin mencionar
las muchas cosas no vistas --- aún. Si cada cruce de la mente es igualmente
peligroso de transitar, está claro que evadir lo invivible significa reclamar
lo no-visto, o, en términos más sencillos, ver por primera vez (esta visión que
mantiene las posibilidades salvajes de convertir nuestros sueños en realidad;
el ojo que lleva a la acción, igualmente actúa.)
Franklin Rosemont
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